La política es el arte de inventar un recurso a cada nuevo recurso de los contrarios, de convertir los reveses en fortuna; de adecuarse al momento presente, sin que la adecuación cueste el sacrificio, o la merma importante del ideal que se persigue; de cejar para tomar empuje; de caer sobre el enemigo, antes de que tenga sus ejércitos en fila, y su batalla preparada. (José Marti)
domingo, 13 de marzo de 2011
Política, de Aristóteles. Capítulo VI De la soberanía.
Es un gran problema el saber a quién corresponde la soberanía en el Estado. No puede menos de pertenecer o a la multitud, o a los ricos, o a los hombres de bien, o a un solo individuo que sea superior por sus talentos, o a un tirano. Pero, al parecer, por todos lados hay dificultades. ¡Qué!, ¿los pobres, porque están en mayoría, podrán repartirse los bienes de los ricos y esto no será una injusticia, porque el soberano de derecho propio haya decidido que no lo es? ¡Horrible iniquidad! y cuando todo se haya repartido, si una segunda mayoría se reparte de nuevo los bienes de la minoría, el Estado, evidentemente, perecerá. Pero la virtud no destruye aquello en que reside; la justicia no es una ponzoña para el Estado. Este pretendido derecho no puede ser, ciertamente, otra cosa que una patente injusticia.
Por el mismo principio, todo lo que haga el tirano será necesariamente justo; empleará la violencia, porque será más fuerte, del mismo modo que los pobres lo eran respecto de los ricos. ¿Pertenecerá el poder de derecho a la minoría o a los ricos? Pero si se conducen como los pobres y como el tirano, si roban a la multitud y la despojan, ¿esta expoliación será justa? Entonces también se tendrá por justo lo que hacen los primeros.
Como se ve, no resulta de todos lados otra cosa que crímenes e iniquidades.
¿Debe ponerse la soberanía absoluta para la resolución de todos los negocios en manos de los ciudadanos distinguidos? Entonces vendría a envilecerse a todas las demás clases, que quedan excluidas de las funciones públicas; el desempeño de éstas es un verdadero honor, y la perpetuidad en el poder de algunos ciudadanos rebaja necesariamente a los demás. ¿Será mejor dar el poder a un hombre solo, a un hombre superior? Pero esto es exagerar el principio oligárquico, y dejar excluida de las magistraturas una mayoría más considerable aún. Además se cometería una falta grave si se sustituyera la soberanía de la ley con la soberanía de un individuo, siempre sometido a las mil pasiones que agitan a toda alma humana. Pero se dirá: que sea la ley la soberana. Ya sea oligárquica, ya democrática, ¿se habrán salvado mejor todos los escollos? De ninguna manera. Los mismos peligros que acabamos de señalar subsistirán siempre.
En otra parte volveremos a tratar este punto.
Atribuir la soberanía a la multitud antes que a los hombres distinguidos, que están siempre en minoría, puede parecer una solución equitativa y verdadera de la cuestión, aunque aún no resuelva todas las dificultades. Puede, en efecto, admitirse que la mayoría, cuyos miembros tomados separadamente no son hombres notables, está, sin embargo, por cima de los hombres superiores, si no individualmente, por lo menos en masa, a la manera que una comida a escote es más espléndida que la que pueda dar un particular a sus solas expensas. En esta multitud, cada individuo tiene su parte de virtud y de ilustración, y todos reunidos forman, por decirlo así, un solo hombre, que tiene manos, pies, sentidos innumerables, un carácter moral y una inteligencia en proporción. Por esto la multitud juzga con exactitud las composiciones musicales y poéticas; éste da su parecer sobre un punto, aquél sobre otro, y la reunión entera juzga el conjunto de la obra. El hombre distinguido, tomado individualmente, se dice, difiere de la multitud, como la belleza difiere de la fealdad, como un buen cuadro producto del arte difiere de la realidad, mediante la reunión en un solo cuerpo de todos los rasgos de belleza desparramados por todas partes, lo cual no impide que, si se analizan las cosas, sea posible encontrar otro cuerpo mejor que el del cuadro y que tenga ojos más bellos o mejor otra cualquiera parte del cuerpo. No afirmaré que en toda multitud o en toda gran reunión sea ésta la diferencia constante entre la mayoría y el pequeño número de hombres distinguidos; y ciertamente podría decirse más bien, sin temor de equivocarse, que en más de un caso semejante diferencia es imposible; porque podría aplicarse la comparación hasta a los animales, pues ¿en qué, pregunto, se diferencian ciertos hombres de los animales? Pero la aserción, si se limita a una multitud dada, puede ser completamente exacta.
Estas consideraciones tocan a nuestra primera pregunta relativa al soberano, y a la siguiente, que está íntimamente ligada con ella. ¿A qué cosas debe extenderse la soberanía de los hombres libres y de la masa de los ciudadanos? Entiendo por masa de los ciudadanos la constituida por todos los hombres de una fortuna y un mérito ordinarios. Es peligroso confiarles las magistraturas importantes; por falta de equidad y de luces serán injustos en unos casos y se engañarán en otros. Excluirlos de todas las funciones no es tampoco oportuno: un Estado en el que hay muchos individuos pobres y privados de toda distinción pública, cuenta necesariamente en su seno otros tantos enemigos. Pero puede dejárseles el derecho de deliberar sobre los negocios públicos y el derecho de juzgar. Así Solón y algunos otros legisladores les han concedido la elección y la censura de los magistrados, negándoles absolutamente las funciones individuales. Cuando están reunidos, la masa percibe siempre las cosas con suficiente inteligencia; y unida a los hombres distinguidos, sirve al Estado a la manera que, mezclando manjares poco escogidos con otros delicados, se produce una cantidad más fuerte y más provechosa de alimentos. Pero los individuos tomados aislada mente son incapaces de formar verdaderos juicios.
A este principio político se puede hacer una objeción, y preguntar si, cuando se trata de juzgar del mérito de un tratamiento curativo, no es imprescindible acudir a la misma persona que mía capaz de curar el mismo mal de que se trata, si llegara el caso, es decir, acudir a un médico; a lo cual añado yo que este razonamiento puede aplicarse a todas las demás artes y a todos los casos en que la experiencia desempeña el principal papel. Luego si los jueces naturales del médico son los médicos, lo mismo sucederá en todas las demás cosas. Médico significa a la vez el que ejecuta el remedio ordenado, el que lo prescribe y el que ha estudiado esta ciencia. Puede decirse que todas las artes tienen, como la medicina, parecidas divisiones, y el derecho de juzgar lo mismo se concede a la ciencia teórica que a la instrucción práctica.
A la elección de los magistrados hecha por la multitud puede hacerse la misma objeción. Sólo los que saben hacer las cosas, se dirá, tienen las luces necesarias para elegir bien. Al geómetra corresponde escoger los geómetras, y al piloto escoger los pilotos; porque, si se pueden hacer en ciertas artes algunas cosas sin previo aprendizaje, no por eso las harán mejor los ignorantes que los hombres entendidos. Y así por esta misma razón no debe dejarse a la multitud ni el derecho de elegir los magistrados ni el derecho de exigir a éstos cuenta de su conducta. Pero quizá esta objeción no es muy exacta, si tenemos en cuenta las razones que antes expuse, a no ser que supongamos una multitud completamente degradada. Los individuos aislados no juzgarán con tanto acierto como los sabios, convengo en ello; pero reunidos todos, o valen más, o no valen menos. El artista no es el único ni el mejor juez en muchas cosas y en todos aquellos casos en que se puede conocer muy bien su obra sin poseer su arte. El mérito de una casa, por ejemplo, puede ser estimado por el que la ha construido, pero mejor lo apreciará todavía el que la habita; esto es, el jefe de familia. De igual modo el timonel de un buque conocerá mejor el mérito de los timones que el carpintero que los hace; y el convidado, no el cocinero, será el mejor juez de un festín.
Estas consideraciones son las suficientes para contestar a la primera objeción.
He aquí otra que tiene relación con la anterior. No hay motivo, se dirá, para dar a la muchedumbre sin mérito un poder mayor que a los ciudadanos distinguidos. Nada es superior a este derecho de elección y de censura, que muchos Estados, como ya he dicho, han concedido a las clases inferiores, y que éstas ejercen soberanamente en la asamblea pública. Esta asamblea, el senado y los tribunales están abiertos, mediante un censo moderado, a los ciudadanos de todas edades; y al mismo tiempo para las funciones de tesorero, de general, y para las demás magistraturas importantes, se exige que ocupen un puesto elevado en el censo.
La respuesta a esta segunda objeción no es tampoco difícil. Quizá las cosas no estén mal en la forma en que se encuentran. No es el individuo, juez, senador, miembro de la asamblea pública, el que falla soberanamente; es el tribunal, es el senado, es el pueblo, de los cuales este individuo no es más que una fracción mínima en su triple carácter de senador, de juez y de miembro de la asamblea general. Desde este punto de vista es justo que la multitud tenga un poder más amplio, porque ella es la que forma el pueblo, el senado y el tribunal. La riqueza poseída por esta masa entera sobrepuja a la que poseen individualmente en su minoría todos los que desempeñan los cargos más eminentes. No diré más sobre esta materia. Pero en cuanto a la primera cuestión que sentamos, relativa a la persona del soberano, la consecuencia más evidente que se desprende de nuestra discusión es que la soberanía debe pertenecer a las leyes fundadas en la razón, y que el magistrado, único o múltiple, sólo debe ser soberano en aquellos puntos en que la ley no ha dispuesto nada por la imposibilidad de precisar en reglamentos generales todos los pormenores. Aún no hemos dicho lo que deben ser las leyes fundadas en la razón, y nuestra primera cuestión queda en pie. Sólo diré que las leyes son de toda necesidad lo que son los gobiernos: malas o buenas, justas o inicuas, según que ellos son lo uno o lo otro. Por lo menos, es de toda evidencia que las leyes deben hacer relación al Estado, y una vez admitido esto, no es menos evidente que las leyes son necesariamente buenas en los gobiernos puros, y viciosas en los gobiernos corruptos.
Ahora relacionamos el texto que hemos seleccionado del libro de "La Política", de Aristóteles, con la teoría dada el día 28 de Febrero del 2011, donde hablamos del nacimiento de la política.
I. El nacimiento de la política
ESFERA PÚBLICA
CIUDADANIA
-> Grecia -> Democracia - Asamblearia
- Representativa
- Kleroteria
En la polis griega, toda persona, por necesidad, no por algo optativo, tenia que saltar a la esfera pública. Es el primer momento en la historia de la humanidad en el que el hombre, sí o sí, realiza la acción de saltar a la esfera pública. O se comprometían a hacerlo, o no eran ciudadanos, desaparecían. Una persona no podía decir que no quería participar. Era impracticable.
Ésto da lugar a la democracia. Si el ciudadano tiene que participar, el poder lo tiene el pueblo (demos, cratos: el poder del pueblo). Por eso el origen de la democracia griega es el origen de la nuestra, la actual democracia. Dentro de la democracia griega, se inventan tres modelos que aún hoy siguen existiendo: democracia asamblearia, también llamada hoy en día democracia directa, donde todos los ciudadanos de la polis se reunian en la asamblea, en el ágora o en la ekklesia para tomar decisiones de tipo particular, de vez en cuando; democracia representativa, donde se elige a una persona que representa la globalidad, y donde hay siempre representantes y representados. Este modelo era poco utilizado en la polis. Sin embargo, hoy en día es el más utilizado; y el último modelo era la kleroteria, o democracia rotatoria, donde se rotaban los cargos ya que no eran suficientes y así todos podían ocuparlos. Era una democracia muy interesante, puesto que los griegos entendían que los cargos los debían ocupar todos los ciudadanos de la polis. Había gente que, en los juicios, se presentaban y comenzaba el sorteo. Después, se formaban los tribunales y salían elegidos. Para formar parte de esas bolsas de trabajo tenían que ser ciudadanos y, además, exigían un juramento de honorabilidad, y el que lo violaba era expulsado de la polis.
Estas tres democracias dan lugar a una ciudadania completa.
La isegoria consiste en esa capacidad que determinadas personas tienen de ser escuchadas respetuosamente por el resto de la comunidad. Lo contrario a la isegoria es la corrupción. Si ésto se descubría se consideraba como el delito más grave en la polis: llevar a los intereses públicos el interés privado.
La representación se rige ante un conjunto de mayorías. Hay tres tipos de mayorías, de mayor a menor: mayorías simples, aquellas que forman la mitad más uno de los presentes en ese momento; mayorías absolutas, aquellas que forman la mitad más uno de todos los miembros que son; y mayorías cualificadas, aquellas que sobrepasan la mitad y pueden ser de 2/3, 3/4, 4/5... pero siempre más del 50%. La más cualificada sería la unanimidad.
jueves, 10 de marzo de 2011
El musical "Hair" vs la ley antitabaco
"Los productores subrayaron que los cigarrillos que se fumaban en la obra contenían una mezcla de hierbas medicinales como marialuisa, albahaca y hojas de nogal. "Forma parte de la dramaturgia y la puerta en escena porque la obra transcurre durante los años hippies y entonces se fumaba", ha destacado Goas."
Buenas noches, chicos. Hoy os dejo otra noticia, que he encontrado en el períodico El País, esta vez en relación a una de las leyes más polémicas que han surgido en los últimos años: la ley antitabaco.
Según dice la noticia, para haceros un breve resumen, amonestaron el musical debido a que se fuma durante la mayor parte del espectáculo. Sin embargo, la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB), organismo que supervisa el cumplimiento de la ley antitabaco en la ciudad, ha dicho esta mañana que no supone un incumplimiento de ésta.
Aquí os dejo el enlace por si quereis echarle un vistazo.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Agencia/Salud/Barcelona/defiende/ahora/musical/Hair/cumple/ley/antitabaco/elpepusoc/20110310elpepusoc_7/Tes
Y ahora os hago mi pregunta:
¿Estais de acuerdo con que amonestaran el musical? ¿Pensais que infringe la ley antitabaco o que, sin embargo, esté bien ya que forma parte de la puesta en escena de la obra y de la manera de fumar de esa época?
Gracias por leerme.
Buenas noches, chicos. Hoy os dejo otra noticia, que he encontrado en el períodico El País, esta vez en relación a una de las leyes más polémicas que han surgido en los últimos años: la ley antitabaco.
Según dice la noticia, para haceros un breve resumen, amonestaron el musical debido a que se fuma durante la mayor parte del espectáculo. Sin embargo, la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB), organismo que supervisa el cumplimiento de la ley antitabaco en la ciudad, ha dicho esta mañana que no supone un incumplimiento de ésta.
Aquí os dejo el enlace por si quereis echarle un vistazo.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Agencia/Salud/Barcelona/defiende/ahora/musical/Hair/cumple/ley/antitabaco/elpepusoc/20110310elpepusoc_7/Tes
Y ahora os hago mi pregunta:
¿Estais de acuerdo con que amonestaran el musical? ¿Pensais que infringe la ley antitabaco o que, sin embargo, esté bien ya que forma parte de la puesta en escena de la obra y de la manera de fumar de esa época?
Gracias por leerme.
miércoles, 9 de marzo de 2011
¡La profesora de Ciencias sale en una película porno!
Buenas noches, compañeros.
Aunque lo que voy a escribir ahora no tiene que ver exactamente con lo que hemos avanzado de la asignatura, os lo dejo aquí escrito porque lo he leido y me ha llamado bastante la atención.
Se trata de una profesora de Ciencias de un instituto de Saint Louis, Misuri, a la cuál su pasado le ha hecho perder su trabajo como tal.
Se trata de una profesora de Ciencias de un instituto de Saint Louis, Misuri, a la cuál su pasado le ha hecho perder su trabajo como tal.
Os voy a dejar la noticia en este enlace para que la leais, es bastante interesante, y después os voy a dejar una escuesta para que, quien quiera, la conteste.
http://www.elmundo.es/america/2011/03/09/estados_unidos/1299689486.html?a=4b76076c21853eec2e0ceed082f3b459&t=1299713622&numero=
Muchas gracias una vez más. Sin más, os dejo.
martes, 8 de marzo de 2011
8 de Marzo. Día Internacional de la Mujer
Hay mucha gente que no sabe exactamente qué se conmemora el día 8 de Marzo. Y hoy quiero explicaros mediante esta entrada el motivo del nacimiento de este día.
El motivo del nacimiento del Día Internacional de la Mujer obedece a las teorías socialistas de la segunda mitad del siglo XIX, así como a diversas acciones emprendidas a principios del siglo XX por parte de mujeres sindicalistas, socialistas y sufragistas, tanto en Estados Unidos como en Europa, sobre todo en Alemania y Rusia.
El Día Internacional de la Mujer Trabajadora se celebra el día 8 de marzo y está reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En este día se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo integro como persona.
Es un día internacional y, sobre todo, reivindicativo, entre otras cosas para revisar los derechos laborales y la situación de las mujeres.
La ONU, durante la década de 1975, propuso que se llamara “Día Internacional de las mujeres”, manifestando así que, salvo las ricas o impedidas, casi todas las mujeres del mundo son trabajadoras y que se hallan en desigualdad de condiciones, de derechos, de trato o de oportunidades, sólo por ser mujeres.
Pero hoy en día persisten aún discriminaciones para las mujeres. Y, mientras estas situaciones existan y persistan, el 8 de marzo sirve para recordar esos logros.
Bueno, ya para finalizar esta entrada, os dejo una noticia que he encontrado en el periódico El Mundo, relacionada con este día tan especial, sobre todo para nosotras, chicas, y una cita que me llamó la atención y me gustó bastante:
http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/ellas/2011/03/08/complicidad-masculina.html
"SOMOS MAS"
"Desde el momento en que el feminismo también hizo suyo el 8 de marzo, cambia la propia imagen de este Día. El tema de la sexualidad volvió a ser puesto en la orden del día. Es un tema que, habiendo estado fugazmente presente en los orígenes de la historia, fue después excluido de toda la tradición posterior ligada a la Segunda y a la Tercera Internacional".
(Tilde Capomaza, Marisa Ombra).
Sin más, me despido. Gracias una vez más por leerme.
El motivo del nacimiento del Día Internacional de la Mujer obedece a las teorías socialistas de la segunda mitad del siglo XIX, así como a diversas acciones emprendidas a principios del siglo XX por parte de mujeres sindicalistas, socialistas y sufragistas, tanto en Estados Unidos como en Europa, sobre todo en Alemania y Rusia.
El Día Internacional de la Mujer Trabajadora se celebra el día 8 de marzo y está reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En este día se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo integro como persona.
Es un día internacional y, sobre todo, reivindicativo, entre otras cosas para revisar los derechos laborales y la situación de las mujeres.
La ONU, durante la década de 1975, propuso que se llamara “Día Internacional de las mujeres”, manifestando así que, salvo las ricas o impedidas, casi todas las mujeres del mundo son trabajadoras y que se hallan en desigualdad de condiciones, de derechos, de trato o de oportunidades, sólo por ser mujeres.
Pero hoy en día persisten aún discriminaciones para las mujeres. Y, mientras estas situaciones existan y persistan, el 8 de marzo sirve para recordar esos logros.
Bueno, ya para finalizar esta entrada, os dejo una noticia que he encontrado en el periódico El Mundo, relacionada con este día tan especial, sobre todo para nosotras, chicas, y una cita que me llamó la atención y me gustó bastante:
http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/ellas/2011/03/08/complicidad-masculina.html
"SOMOS MAS"
"Desde el momento en que el feminismo también hizo suyo el 8 de marzo, cambia la propia imagen de este Día. El tema de la sexualidad volvió a ser puesto en la orden del día. Es un tema que, habiendo estado fugazmente presente en los orígenes de la historia, fue después excluido de toda la tradición posterior ligada a la Segunda y a la Tercera Internacional".
(Tilde Capomaza, Marisa Ombra).
Sin más, me despido. Gracias una vez más por leerme.
lunes, 7 de marzo de 2011
Hoy entra en vigor el límite de velocidad de 110 en autopista
http://www.elpais.com/articulo/espana/Hoy/entra/vigor/limite/velocidad/110/autopista/elpepuesp/20110307elpepunac_2/Tes
Según el tercer modelo de legalidad, la legalidad legal-racional, todos nos desenvolvemos dentro de dos esferas, la pública y la privada. Ambas esferas son el fundamento de nuestra convivencia: en la esfera privada obedecemos a nuestros padres, a nuestros mayores, y en la esfera pública a la ley. Por eso es tan peligroso actitudes del tipo "yo esa ley no la cumplo". Si la legitimidad racional es la que organiza el poder, y nosotros no la cumplimos, el sistema se colapsa.
Ahora es cuando, después de ver esta noticia, hago la siguiente pregunta:
¿Se llegará a cumplir esta ley al 100%, o acabaremos aboliéndola como ciertos aspectos de la ley anti-tabaco?
domingo, 6 de marzo de 2011
La teoría de la legitimidad según Weber
Enlazando con la entrada anterior, paso a comentar una de las teorías más relevantes relacionadas con el poder y que, más adelante proseguiremos: la teoría de la legitimidad de Weber.
- La dominación (probabilidad de encontrar obediencia).
Los trabajos del pensador alemán Max Weber, sobre la conexión entre ámbito económico, político, y ético religioso abrieron nuevos caminos a la investigación sociológica.
Weber nació en Erfurt, Prusia el 21 de Abril de 1864. Hijo de un acaudalado industrial, cursó estudios en la Universidad de Heidelberg, Munich y Gotinga. El prestigio obtenido gracias a sus primeros escritos le valió en 1895, el nombramiento de profesor de economía política a la Universidad de Friburgo y un a después paso a Heidelberg. Pero una enfermedad nerviosa le llevó a abandonar la enseñanza.
Desde 1904, Weber dirigió, junto a Sambort y Shumpeter, entre otros, la influyente revista llamada Archiv für sozialwisseuschaft und socialpolitil, en la que publicaron algunos de sus más celebres artículos donde junto con diversos ensayos a los que delimitó su concepción del método básico o "ideas tipo" que rigen la racionalización de los comportamientos sociales, publicó su más conocida y polémica obra, "Die protestantische Ethik und der Geist des Kapitalismus (1904-1905). En "La ética protestante y el espíritu del capitalismo" la tesis vinculaba el nacimiento del capitalismo al desarrollo de la doctrina calvinista de la predestinación y a la consiguiente interpretación del éxito económico como garantía de la gracia divina, que sería más tarde ampliada por el autor de "la ética económica de las religiones universales" (1915), cuyo objeto era ofrecer una visión comprehensiva de los mecanismos de interdependencia mutua entre los sistemas de creencias y el medio económico y social. http://www.galeon.com/ocdm/weber.html
Weber fue el primer pensador social en enfocar el tema de la legitimidad vinculándolo a:
- La dominación (probabilidad de encontrar obediencia).
- El poder (probabilidad de imponer la propia voluntad dentro de una relaución social).
- La relación social (reciprocidad entre dos o más individuos).
- La relación social (reciprocidad entre dos o más individuos).
Remota el discurso que años atrás hicieron Hobbes y Rousseau sobre el "hombre social" y lo perfecciona utilizando conceptos muy clásicos como el de autoridad y el de legitimidad. "A" tiene autoridad, que ejerce el poder. La autoridad ejerce el poder sobre el sujeto receptor del poder. Weber también añade el concepto de legitimidad. Para que "A" ejerca poder sobre "B" tiene que haber legitimidad. Legitimidad es que quien obedece observa en quien manda algo una sustancia específica que le obliga, le hace obedecer.
Él distingue tres tipos de reconocimiento, que son los siguientes:
- Tradicional, cuando tiene un sentido religioso de costumbre. Ponemos como ejemplo: a la persona que obedece al faraón. Está basada en la tradición, la costumbre, etc. Es una legitimidad tradicional, con valores adquiridos a través del tiempo y de la historia.
- Carismática, cuando en un sujeto vemos la superación, la conquista de una meta o un objeto importante para nosotros y, debido a que esa persona consigue ese éxito, esa autoridad pasa a ejercer el poder. Podemos poner como ejemplo al militar que vence en muchas batallas y que, en un momento dado dice "yo digo...".
- Legal-racional, basada en la aprobación de un estatuto legal. Es una dominación burocrática.
Más adelante proseguiremos con este autor, uno de los más importante en la historia de la política.
Gracias por leerme.
miércoles, 2 de marzo de 2011
El hombre, ¿es bueno por naturaleza o es un lobo para el hombre? ¿El ansia de poder influye sobre el hombre?
Desde los tiempos de los antiguos griegos hasta nuestros días, nos hemos estado realizando una pregunta aún hoy difícil de contestar y con muy diversas opiniones: ¿Es el hombre bueno por naturaleza o, por el contrario, es maligno y busca sus propios beneficios, quitando así los de los demás hombres?
A esta pregunta han contestado muchos pensadores a los que hoy les debemos las tesis en las que nos basamos para obtener nuestra opinión sobre esta cuestión.
A esta pregunta han contestado muchos pensadores a los que hoy les debemos las tesis en las que nos basamos para obtener nuestra opinión sobre esta cuestión.
Uno de los primeros filósofos que expuso su idea acerca del hombre social fue el famoso Aristóteles, en la Edad Griega.
Aristóteles decía que el hombre era bueno por naturaleza. Él ve al hombre a diferencia de todos los animales en la posesión de la razón o al menos de saber utilizarla. Hay tres cosas por las que los hombres se hacen buenos y virtuosos, y esas tres cosas son la naturaleza, el hábito y la razón. Los otros animales viven primordialmente por acción de la naturaleza, si bien algunos, en un grado muy pequeño, son también llevados por los hábitos; el hombre, en cambio, vive también por acción de la razón, ya que es el único entre los animales que posee razón; de manera que en él estas tres cosas deben guardar armonía recíproca entre sí. Los hombres, en efecto, obran con frecuencia de manera contraria a los hábitos que han adquirido y a su naturaleza a causa de su razón, si están convencidos de que algún otro camino de acción les es preferible.
El segundo autor que voy a comentar, ya que me parece uno de los que mejor han expuesto su idea del hombre como ser social, es Thomas Hobbes.
Hobbes publica en 1651 Leviatán, un libro donde plantea la primera formación del contrato social, posteriormente recogido por otros autores. En él, percibe a la sociedad humana como una formación de individuos dominados por su ambición de poder y de dominio. considera que la naturaleza social del hombre es negativa, es decir, que el hombre no es bueno por naturaleza. Desde Grecia hasta el Siglo XVII, los pensadores (Santo Tomás de Aquino, etc) nos han intentado convencer de que en el fondo de la naturaleza, el hombre es bueno. Nuestro fondo humano realmente es malo. Si a nosotros nos dejan en un espacio, acabaremos en guerra total; no podemos socializarnos. El hombre vive en guerra perpetua. "El hombre es un lobo para el hombre" es la tesis profunda para explicar que los hombres somos malos por naturaleza. La mayor libertad que tiene el hombre malo es dar muerte a una persona, un acto absolutamente maligno y que el hombre en libertad puede realizar. La solución que Hobbes da es la de coger esa capacidad de maldad y libertad de cada uno y cederlas, es decir, un contrato social. Se le dan esas capacidades al Leviatán, y es él el que las utiliza. El Leviatán es un monstruo que ha acumulado las capacidades malignas de toda una comunidad. Más tarde ese Leviatán será el Estado, una máquina de poder, porque ese monstruo ejerce sobre nosotros un poder extremo: el miedo. El Leviatán hace que todos esos ciudadanos que tengan conflictos acudan al Leviatán para que éste de miedo. Se ha formado por todas esas cesiones de los demás ciudadanos. El Estado es la autoridad que tiene y emplea poder, capaz de conformar todas las voluntades para la paz y la ayuda mutua. El titular de los individuos es el soberano, el cuál tiene el poder soberano, y los que le rodean son los súbditos.
Por último, el último filósofo que voy a mencionar, también muy importante en la idea del hombre social y autor también de un contrato social, es Jean Jacques Rousseau.
Rousseau se basa en la idea de que hay que fomentar una suma de fuerzas que coloque a los hombres en condiciones de resistir, que puedan moverse de acuerdo y obrar concertadamente. Esa suma de fuerzas nace del concurso de muchos hombres. Hay que encontrar una forma de asociación que defienda y proteja, con las fuerzas comunes, a la persona y sus bienes. Esa asociación de cada uno con el resto permite que cada uno obedezca a sí mismo y siga tan libre como antes. Por lo tanto, como solución, se crea un contrato social, estructurado en unas cláusulas determinadas por la naturaleza del acto y tácitamente admitidas y reconocidas. Cuando ese contrato se viola, cada hombre vuelve a sus primeros deberes y recobra la libertad natural perdiendo la convencional por la que renunció a la primera. Pero ésto plantea un problema: si cada hombre cede su libertad y su fuerza a esa persona que adquiere todas las libertades de los demás hombres, la unión es perfecta y no hay conflicto; pero si, por el contrario, cada hombre conserva su fuerza y sus derechos particulares, al ser cada uno su propio juez por así llamarlo, querría ser el juez de todos y volveriamos a ese estado de lucha de todos contra todos por alcanzar el poder.
Cuando el hombre se da a todos no se da a nadie, gana lo que pierde y más fuerza para conservar lo que tiene.
Como conclusión, tengo que decir que cada uno de estos tres autores argumentan de forma lógica su tesis sobre el hombre y su estado en sociedad, pero mi opinión acerca de ello es que, efectivamente, creo que el hombre es malo por naturaleza. Está más que claro que cada uno, por mucho que no lo admitamos, buscamos nuestros propios intereses y beneficios y anticipamos eso a los intereses o al bienestar de los demás. El ejemplo más relevante es el de las acciones de algunos políticos o empresarios, que están antes por la labor de obtener beneficios propios antes que mirar por el bienestar de su país o de sus trabajadores.
El poder nos corrompe; podríamos decir, en correlación a ésto, que efectivamente, también la sociedad hace que sigamos siendo, como dice Hobbes, "lobos para el resto de hombres".
Sí que podemos influenciarnos por el miedo o el temor a hacer o no hacer algo, como dice Hobbes, o bien actuar a raíz de una educación dada a lo largo de nuestros años de vida, como dice sin embargo Rousseau.
Pero, en definitiva, actúamos para obtener nuestro interés y nuestro bienestar.
Gracias por vuestro tiempo.
Gracias por vuestro tiempo.
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